Objetivo: Dar a conocer al visitante
el paisaje, lugares, parajes, y elementos singulares del entorno próximo
de la villa de Celanova relacionados con la obra poética de
Manuel Curros Enríquez.
El poeta nace en Celanova el 15 de septiembre del año 1851,
en la calle del Gobernador n0 37, hoy calle de Manuel Curros Enríquez,
donde está actualmente A Casa dos poetas. De
su existencia en Celanova quedan las vivencias de sus primeros catorce
años, antes de huir a Madrid a la casa de un hermano. De este
tiempo llevará en lo más profundo de su alma, el cariño
por la madre, el amargor por un padre imposible, la lengua del pueblo
labrador, los paseos con el maestro Rebullo por el agradable Valle
del Sorga, los sueños y fabulaciones de un niño que con
el tiempo llegaría a ser el mayor poeta civil de Galicia; en
ese lugar intermedio elegido por Rosendo a caballo del Leboreiro y
las veigas feraces y mimosas del río Arnoia, a su paso por la
Tierra de Celanova, camino de la Raia.
Señalización: Hay indicadores en todas
las desviaciones en los puntos señalados más abajo.
Accesibilidad: El recorrido se puede hacer en coche
excepto el acceso cerrado a San Torcuato y el camino entre PenaIta,
Einibó y A Carballeira. Por eso la Ruta Currosiana también
se puede hacer por tramos si se quere.
Salida de Celanova por la calle Emilia
Pardo Bazán (escritora), bajada por la calle Castor Elices
(poeta) hacia la parroquia de Mourillós.
Visita al monasterio de San Salvador
(Colegio de los P.P. Escolapios donde estudió Curros)
Lectura de “A igrexa fría" (lugar del bautismo)
2) 0,650 Km
Capilla de San Torcuato
Mencionada en el poema de “O
gueteiro”
3) 1,150 Km
Campo de Mourillós. Se sube
a la derecha por una fuerte cuesta siguiendo el indicador.
4) 1,750 Km
Desvío señalizado a
la izquierda hacia Penalta.
5) 1,900 Km
Penalta. A 50 mts antes de Penalta
se sigue una pista que se convierte en un camino por un pinar
y que lleva a Einibó
Lectura de "O gueiteiro de Penalta" (la
casa del gaitero)
6) 2,900 Km
Einibó. Al final de la aldea
se baja hacia el oeste, entre las casas y las fincas, el camino
de Carballeira.
Lectura de “Unha boda en Einibó” (finca
donde se celebró la boda)
7) 3,300 Km
El camino sale a Verea Vella de Allariz,
giro a la izquierda hacia el pueblo de Carballeira (casas nuevas
inmediatas)
8) 3,500 Km
A Carballeira, continuar de frenteonte
hacia Celanova por la Verea Vella de Allariz
Lectura de "Nouturnio".
Lectura de "A sociedade lírica da Habana" (el
lirismo del paisaje gallego)
9) 4,200 Km
El pueblo de O Campo de Mourillós.
Salida justo frente al hermoso cruceiro del lugar. Desvío
a la derecha hacia la iglesia.
10) 4,300 Km
Iglesia parroquial de Mourillós
con vestigios románicos.
11) 4,600 Km
Mourillós. De la misma aldea
sale hacia arriba el camino que lleva a la Devesa. Se puede seguir
también la pista que sigue y que lleva a Coutada sin pasar
por la Devesa y donde se juntan las dos rutas.
Lectura de "Os mozos" (la
decadencia del rural)
12) 5,000 Km
Devesa, continuar hacia la derecha
en dirección a la nacional N-540 y camino del Cristal
y Ourense 5,400 Km. Durante este trayecto se camina por Coutada
(antigua propiedad del monasterio que nos recuerda el poder de
los abades gracias a los muros ciclópeos).
Lectura de "No convento" (El
anticlericalismo del poeta)
13) 5,800 Km
Entronque con la
N-540, seguir hacia abajo dirección a Ourense
14) 6,300 Km
Santuario del Cristal. Desvío
a la izquerda casi frente al concesionario de Renault por el
viejo camino de acceso al burgo medieval llamado A Barronca (antigua
vía romana) hacia la villa de Vilanova dos Infantes.
Lectura de “A Virxe do Cristal”
15) 6,700 Km
Vilanova dos Infantes.
Visita a la Virgen del Cristal.
En la visita al centro comarcal se puede ver un audiovisual
sobre Curros y los demás personajes importantes de la Tierra
de Celanova.
Lectura de "O último fidalgo" (escudos nobiliarios
en las casas).
16) 7200 Km
Regreso a Celanova por la carretera
vieja. Rampla, muy dura, que nos lleva hacia la parte alta de
Celanova por el Grupo Escolar.
Lectura de "A nena na fonte" en
la fuente que hay a 100 mts antes de la cuesta.
17) 7,600 Km
En lo alto se encuentra la carretera
de Ramirás, se cruza sin más y se sigue de frente
por la calle del barrio de Pedradamoa que culmina por el norte
en Celanova.
18) 7,800 Km
A Pedra da Moa. Giro al final de
la calle ala izquierda bajando por la calle de Curros Enríquez.
Lectura de "Elexia curros neno" de
Celso Emilio Ferreiro.
19) 8,100 Km
Celanova, llegada a la casa del poeta.
Regreso a la Plaza Mayor
Visita a la casa natal de Manuel
Curros Enríquez
La leyenda de la Virgen del Cristal es una historia de creencias y
de amor, de desengaños y venganzas que el jesuíta Juan
de Villafañe cogió de la voz popular de los vecinos de
Vilanova, por el primeir tercio del siglo XVIII en el “Compendio
histórico de los principales santuarios de España” y
que después le serviría de base al poeta celanovés
para – herido de las malas lenguas que hablaban de su desamor
por la tierra – presentar el poema a un concurso y ganar dos
mil reales con la leyenda.
Cuenta el padre Villafañe que a la virgen le llaman del Cristal “porque
con estraña maravilla está formada en lo interior de
una columnilla o cilindro de cristal sólido, de poco más
de tres dedos de alto, y la imagen tendrá poco más de
uno, registrándose la imagen de una señora, por un lado
con las manos puestas y en ellas un rosario, el manto azul y el vestido
encarnado,y por otro lado del cristal se manifiesta con las manos cruzadas
y el mismo vestido con el rostro algo inclinado y las fecciones se
divisan menos perfectas”
Y, en cuanto a los hechos que dieron lugar a la aparición,
describe el suceso de tal manera: “En el siglo pasado, por los
años de 1630, trabajando un labrador en una heredad que tenía
(...) halló el cristal con la imagen dicha de Nuestra Señora
y aunque advirtió la singularidad, no haciendo mucho aprecio
de lo que por si y por las circunstancias merecía mucha admiración,
metió el cristal en la faltriquera y prosiguió trabajando
como antes, pero a poco tiempo advirtió que el cristal pesaba
tanto que no le dejaba fuerzas para moverse. Admirado con tan extraordinario
suceso (...) lo arrojó en el suelo, no haciendo estimación
del favor que le hacía el Cielo. (..) Al día siguiente
pasó por aquel sitio una pastorcilla y hallando el cristal le
tomó en la mano y admirada (...) se presentó al cura
y le entregó el cristal diciéndole el sitio donde le
había hallado. (...) El curo consultó el caso con el
Ilustrísimos señor Obispo de Ourense, quien la mandó poner
a la pública veneración y que se fabricase una capilla
en el lugar más cómodo y contiguo al sitio donde fue
hallada”.
Presente, la tradición, en la mentalidad popular de los vecinos
de Vilanova dos Infantes, de ella se nutrió también la
infancia del poeta Manuel Curros Enríquez, no en vano, su madre,
Petra Enríquez, era natural de Vilanova.
“Fue
preciso que pensase en mi madre, que imaginase el inmenso placer que
experimentaría de ver, tal como ella me lo había referido
de pequeño, la leyenda de la virgen de nuestras montañas,
para que yo me pusiese a escribirla” transcribe Curros Enríquez
como nota limiar del poema cuando publica este en Aires da miña
Terra.
(...) Estonces, unha Señora toda de lus rodeada, de estreliñas coroada que como diamantes son, cun mantelo na cabeza de pano negro, moi lindo, caladamente, surrindo, entrou pola habitación. Nunca seviu neste mundo máis feiticeira criatura, nin para tan grande hermosura comparación pode haber: por ollos ten dous luceiros, por dentes pelras dos mares, por greñas raios solares, por risa... un amanecer. (...)
Y lo que hasta aquel momento, es dicir, los últimos años
del XIX era solo una tradición mariana apoyada en un río
de devoción e en una leyenda más o menos hermosa, consiguió la
dimensión literaria e pasó a ser un símbolo de
la idiosincrasia gallega.
Texto: Antonio Piñeiro
Texto: Antonio Piñeiro
La existencia de Manuel Castro González, el arrogante gaitero
de Penalta, non es, ni mucho menos, una ilusión literaria que
Manuel Curros Enríquez creó para participar en el concurso
poético sobre “Tradiciones, costumbres y tipos” que
en el año 1877 se organizara en Ourense. Ahora bien, lo que
sí es evidente es que, probablemente como en la “virgen
del cristal” y en “una voda en Einibó”, una
vez cogidas de la mano la tradición, la costumbre y el tipo,
la imaginación literaria de Curros volara al albedrío
de la rima o de la métrica utilizada para sus composiciones
y algunas de las referencias que el poeta hace en la redacción,
no sean de todo ciertas.
Lo que hoy sabemos es que Manuel Castro González nace en Penalta
el 18 de marzo de 1832 fruto del matrimonio formado por Juan Castro
y Rosa González, labradores y vecinos de Penalta. Alredor del
año 1860 debió de casar con la vecina de Santa María
de Olás (A Merca), Rosa Baquero, con la que acabaría
por fundar una familia. Y una familia como las de la época,
es decir, numerosa, como también le correspondía a un
buen gaitero. Dentro del matrimonio con Rosa Baquero tuvo 6 hijos.
Lo que no sabemos por ahora es cuando el gaitero deja de existir, porque
aunque hay referencias a su condición de abuelo “residente
en Penalta” y después otras del “abuelo ya fallecido”,
el libro de defunciones del Registro Civil de Celanova no recoge su
defunción, lo que tiene hecho pensar con cierta lógica
que la muerte lo sorprendiera fuera de su casa de Penalta.
I era de ver con qué trazas, Sin faguer pausas nin guiños Nin caso das ameñazas, Furtaba un bico ás rapazas, Dos noivos diante os fuciños..
Lo que aún permanece es una anécdota contada por el
zanzofonista y gaitero, Faustino Santalices, el cual dice que fue alumno
del famoso gaitero: que cuando el gaitero tenía una salida para
tocar en alguna fiesta o romería, cogió por norma colocar
una sábana blanca en una piedra situada al lado de su casa en
Penalta y hacia la cual debería mirar por las mañanas
el aprendiz de gaitero, con el fin de poder saber si tenía o
no que ir a los ensayos aquel día.